No todos los gastos son iguales ni se reducen igual

Entender la diferencia entre gastos fijos y variables es fundamental para saber dónde tienes margen de maniobra en tu presupuesto.

Gastos fijos

Se repiten mes a mes por el mismo monto: renta, hipoteca, colegiatura, mensualidades de crédito, Netflix, seguro de auto. No cambian si usas más o menos el servicio.

Gastos variables

Cambian cada mes según tu consumo: comida, gasolina, entretenimiento, ropa, salidas. Tienes control directo sobre ellos.

💡 Dónde recortar: los gastos variables son más fáciles de reducir inmediatamente. Los gastos fijos requieren decisiones más grandes pero tienen mayor impacto permanente.

La estrategia de revisión anual

Una vez al año, revisa todos tus gastos fijos y pregunta: ¿puedo conseguir esto más barato? Renegociar seguro de auto, cambiar de plan telefónico, cancelar suscripciones no usadas. Una hora de revisión puede ahorrar $3,000-6,000 pesos al año.

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