Diversificación no es tener muchas cosas: es tener cosas que no se muevan igual
El objetivo de diversificar es reducir el riesgo sin sacrificar demasiado rendimiento. Los activos de tu portafolio deben tener baja correlación: cuando uno baja, el otro no necesariamente baja también.
Las clases de activos principales
- Renta variable (acciones y ETFs) — mayor rendimiento, mayor riesgo
- Renta fija (bonos, Cetes) — menor rendimiento, menor volatilidad
- Bienes raíces (FIBRAS, REITs) — rendimiento estable vía rentas
- Commodities (oro) — cobertura contra inflación
Ejemplo por perfil
Conservador: 70% renta fija, 20% acciones, 10% liquidez. Moderado: 50% ETFs, 30% renta fija, 20% FIBRAS. Agresivo: 80% acciones globales, 10% cripto, 10% oro.
💡 Regla 120: resta tu edad a 120 para saber tu % en renta variable. A los 30: 90% acciones. A los 60: 60% acciones.
Rebalanceo anual
Con el tiempo, algunos activos crecen más y tu portafolio pierde su proporción original. Rebalancear una vez al año mantiene tu perfil de riesgo y te obliga a comprar barato y vender caro.